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No es fácil responder a la
pregunta sin hacer referencia a
la propia medida, a sus
múltiplos o submúltiplos. A no
ser que recitemos aquello de “un
metro es la diezmillonésima
parte de un cuadrante del
meridiano terrestre” que nos
enseñaban en el colegio.
Pero antes de medirlo es
necesario conocer su origen.
El Sistema Métrico Decimal es
uno de los legados más
importantes de la Revolución
Francesa, todo un símbolo del
principio de igualdad. La
situación previa era de una
confusión absoluta ya que las
unidades de medida se definían
muy arbitrariamente y variaban
de una país a otro dificultando
las transacciones comerciales y
el intercambio científico entre
las naciones.
En 1791 la Academia Francesa
de Ciencias definió
conceptualmente el metro como la
diezmillonésima parte de un
cuadrante del meridiano
terrestre, superando con ello
las medidas tradicionales de
base anatómica como el codo, la
pulgada, el pie o la braza, al
tomar la Tierra como referencia.
A pesar de las evidentes
ventajas de utilizar un patrón
común de medida, no gozó de una
aceptación inmediata, en parte
por la resistencia a cambiar los
métodos tradicionales de medida,
y en parte por el origen
revolucionario, que suscitaba no
pocas reservas.
Además, después se ha
descubierto que
los
franceses calcularon mal el
achatamiento de la Tierra en los
polos, por ello el metro de los
Archivos es 0,2 mm más corto que
la diezmillonésima parte del
cuadrante del meridiano
terrestre. A causa de ello se
han dado las redefiniciones, en
un intento de aumentar la
precisión.
Los científicos midieron el
arco que va desde Dunquerque
(Francia) hasta Barcelona y en
1799 la Academia adoptó ese
metro patrón y lo grabó sobre
una barra de platino con un 10%
de iridio. El Tratado del Metro
se firmó en 1875 y en 1889 se
instauró la barra de platino e
iridio como Prototipo
Internacional del Metro.
Aunque se mantuvo como patrón
un amplio periodo de tiempo, en
1960 la Conferencia General de
Pesos y Medidas redefinió el
metro en función de la longitud
de onda de la luz emitida por el
isótopo 86 del criptón, aunque
esta nueva definición duró poco
tiempo. En 1983 la Conferencia
volvió a redefinir el metro en
términos de la velocidad de la
luz. Así que el metro es hoy,
oficialmente, la fracción
1/299292458 de la distancia que
recorre la luz en un segundo en
el vacío.
En su momento compitieron dos
propuestas sobre cómo definir
una unidad patrón de medida o
metro. El astrónomo Christian
Huygens planteó que el metro se
definiera como la longitud del
péndulo cuyo periodo de
oscilación es un segundo. La
Academia de Ciencias acabó
aceptando la definición del
meridiano porque la fuerza de la
gravedad acusa variaciones
ligeras sobre la superficie de
la Tierra que afectan a la
oscilación de un péndulo.
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